Una Reforma sin Estímulos Financieros.

Por: Javier Lozano Cortés

jelozanoc@gmail.com

Licenciado en Administración de Empresas,  con 7 años de trayectoria en la industria del petróleo. Colaboró en la Dirección General de Petróleos Mexicanos como asesor de la Coordinación Ejecutiva, así mismo participó como Subgerente  de  Difusión y Promoción de Comunicación Social, posteriormente se desempeñó como titular de la Subgerencia de Ventas Zona Norte de Pemex Refinación, administrando los contratos de franquicia, crédito y venta de primera mano para las estaciones de servicio y mayoristas de 8 estados del norte de la República Mexicana.

 

 

 

 

Ante la turbulencia que ha sufrido el sector energético derivado de la entrada en vigor de la Reforma Energética, uno de los aspectos más importantes que han estado limitando para el desarrollo de las nuevas ventanas de negocio,  ha sido la falta de opciones de estímulos financieros.

 

A lo largo del tiempo durante los últimos 30 años, México ha presentado un gran retraso en obra de infraestructura principalmente por la falta de crecimiento del PIB, desorden de las finanzas públicas del estado, fuertes devaluaciones, así con una política fiscal sin apoyos ni estímulos, lo cual ha dado paso a un estancamiento económico en el país y continúa creciendo a ritmos de 2.5 por ciento anual como lo ha hecho en las últimas tres décadas. Con esta tendencia tendrán que pasar 80 años para lograr el PIB per cápita que tiene Estados Unidos, y por consiguiente “difícilmente se puede pensar que seremos ricos”.

 

 

Pemex y sus finanzas

 

El reporte de resultados financieros del primer semestre de Pemex, arrojó pérdidas del 109% acumulando 187 mil 176 millones de pesos, lo anterior, reflejado en gran parte por la oferta y demanda del crudo a nivel global y por la fortaleza del dólar frente a otras monedas. Otro dato a resaltar es que desde el año 1985, en donde Pemex  empezaba a registrar balanza comercial a tasa mensual, el indicador del mes Junio de 2015 por primera vez registró que las importaciones fueron más altas de lo que fueron sus exportaciones, indicando una severa crisis en las finanzas de Pemex.

 

 

Las Pymes y su Pronóstico Financiero

 

Las Pymes del sector energético recibieron hace poco más de un año la gran noticia que  Nacional Financiera en conjunto con el banco HSBC, lanzarían un programa de nombre “Impulso Energético”, en el cual  se destinaría un fondo de 26 mil millones de pesos en financiamiento a pequeñas y medianas empresas del sector. A un año del inicio del programa registra un avance nada alentador que ronda el 30%  a lo anunciado originalmente, de los cuales, solo se han beneficiado a menos de 70 empresas del país, con un promedio de entre 200 y 300 millones de pesos. Sin duda la actual situación por la que Pemex  atraviesa,  y que sumado  a los pocos esfuerzos de los financiamientos a la pymes  genera desaliento en gran medida al sector privado.

 

Financiamiento de franquiciatarios de Estaciones de Servicios

En el sector de franquiciatarios de estaciones de servicios, en pasados días se anunció que Pemex y Banco Santander firmaron un convenio de colaboración para ofrecer servicios bancarios y de financiamiento especialmente diseñado para las necesidades de los franquiciatarios con sus más de 11 mil estaciones de servicio. De los principales puntos a destacar en cuanto a los beneficios de la firma del convenio son lo de: Terminal punto de venta, depósitos referenciados, banca electrónica, nómina, manejo y traslado de valores, cartas de crédito a los empresarios para garantizar a Pemex el suministro de combustible. En el tema de financiamiento Santander precisó que para atender las necesidades de crédito de los franquiciatarios de Pemex se cuenta con un fondo de 20 mil millones de inicio.

Los mayores obstáculos en el sector es justamente el financiamiento, pues los recursos públicos son insuficientes para solventar la totalidad de los proyectos y el capital privado también es escaso.

De acuerdo con datos proporcionados por el Banco Mundial, en México en el caso de inversión público-privada (APP) han avanzado lento y quedado tan solo apenas a 5% del PIB, mientras que la demanda de necesidades del modelo está en el orden de 9%. Como pasa ya en otros países por parte del gobierno se debe contemplar la posibilidad de la creación de un Instituto o Agencia para la promoción de las Asociaciones Público Privadas (APP) que promueva e impulse proyectos de coinverversión

 

Se necesita tener una mayor oferta bancaria a la altura de las necesidades del sector energético para que sea eficiente y pueda promover la inversión, generando productos financieros especializados que permitan el acceso a más y mejores instrumentos de crédito y con tasas competitivas internacionalmente.

 

Por lo tanto en cuanto a estímulos financieros se refiere, tanto la banca de desarrollo como la banca comercial, actualmente están muy rezagados y no van a la par de las necesidades y oportunidades de negocios que la reforma energética está presentando.